La cuenta la abrí un martes en la noche. Pedían correo, teléfono y la moneda, y el mensaje para activarla llegó antes de que hirviera el agua. En deportes no hubo clave que escribir: marqué la oferta en el cajero al hacer la transferencia, y me acreditaron un free play del cien por ciento, con tope de cien dólares, y hay que mover cinco veces la suma del depósito y ese extra. Los puntos van por otro carril y solo nacen de apuestas deportivas. Bronce se activa con esa primera. Para Plata hacen falta quinientos puntos en doce meses, y cada uno vale un dólar. Los cambié por cashback, sin una condición extra de juego. Ni caballos ni máquinas suman, así que esas sesiones las dejo fuera de la cuenta de puntos. Como juego la fecha y poco más, el esquema me calza sin perseguir el nivel que solo llega por invitación.